Criterios de diagnóstico

Los criterios clínicos para el diagnóstico del Síndrome de Prader-Willi, propuestos por Holm en 1981, se consensuaron y publicaron en 1993, cuando no existían  las pruebas genéticas disponibles en la actualidad. 

Hoy en día el diagnóstico del Síndrome de Prader-Willi se realiza muy pronto a la vista de signos clínicos al nacer: hipotonía neonatal severa, falta de reflejo de succión y dificultades en la alimentación.

Un análisis de sangre confirma el diagnóstico genético, que debe ir acompañado de orientación y asesoramiento genético. Pero el estudio de los criterios clínicos todavía tiene su interés. 

Todas las alteraciones genéticas que originan el SPW tienen como causa común la pérdida o alteración de los genes paternos en la región 15q11-q13 del cromosoma 15. Sin embargo, es importante determinar la alteración genética específica que ha originado el SPW para proponer el asesoramiento genético.

Tipos de alteraciones

DELECIÓN "DE NOVO" en el cromosoma 15 paterno

Consiste en la pérdida de un fragmento del cromosoma 15 paterno.

Este tipo de alteración se da en el 70% de los afectados.

El riesgo de tener otro hijo afectado es bajo, aproximadamente del 1%.

DISOMÍA UNIPARENTAL del cromosoma 15 materno

Se produce cuando los dos cromosomas 15 son heredados de la madre, de forma que no hay cromosoma 15 paterno.

El riesgo de recurrencia es bajo, del 1%.

ALTERACIÓN DEL IMPRINTING

Error por el cual, en la línea germinal de los progenitores, no se borra la marca de la huella que determina de qué progenitor procede el cromosoma 15. El 3-5% de los afectados presenta esta alteración. El riesgo de recurrencia puede ser alto, del 50%, puesto que los padres pueden ser portadores de la mutación.

REORGANIZACIONES CROMOSÓMICAS

Translaciones, inversiones, etc.

Se da en el 1% de los afectados.

En casos en los que se haya observado  translocación «de novo» o heredado, el riesgo estimado dependerá de la naturaleza de la translocación.

Criterios clínicos para el diagnóstico (Holm)

En 1993 después de un estudio multicéntrico de consenso, Holm publicó los criterios clínicos para el diagnóstico, valorando con 1 punto los «criterios principales» y con 0,5 puntos los llamados «criterios secundarios».

Para establecer el diagnóstico de SPW en menores de 3 años se requieren 5 puntos, 4 de los cuales al menos tienen que proceder de los criterios principales, mientras que en pacientes mayores de 3 años se tiene que lograr una puntuación de 8 y corresponder 5 o más puntos a los criterios principales.

CRITERIOS PRINCIPALES: 1 PUNTO
  • Hipotonía neonatal o infantil con succión pobre.
  • Problemas de alimentación en la infancia que requieren técnicas especiales i escaso aumento de peso.
  • Rapideza en ganar peso en función del crecimiento, después de los 12 meses y antes de los 5 años; obesidad central si no se ha intervenido.
  • Rasgos faciales característicos, cabeza obalada en la infancia, cara estrecha o diámetro bifrontal, boca pequeña con lavio superior delgado, comisuras de boca hacia abajo (son necessarios 3 o más trazos).
  • Dependiendo de la edad: a) Genitales poco desarrollados (Hombres: escroto poco desarrollado, testículos sin descender, pene y/o testículos pequeños. Mujeres: Ausencia o severo escaso desarrollo del lavio menor y/o clítoris). b) Incompleta o retrasada maduración sexual con señales de retraso de la pubertad después de los 16 años (Hombres: gónadas pequeñas, escaso pelo en la cara y cuerpo, carencia del cambio de voz. Mujeres: Infrecuente o nula menstruación).
  • Retraso global del desarrollo mental en niños menores de 6 años. Retraso mental de ligero a moderado o problemas de aprendizaje en niños más grandes.
  • Hiperfagia (hambre excesiva), búsqueda de comida, obsesión con la comida.
  • Deleción 15q11-13 (>650 bandas, preferiblemente confirmadas per hibridación in situ fluorescente) o otras anomalías en esta región cromosómica, incluyendo disomias.
CRITERIOS SECUNDARIOS: 0,5 PUNTOS
  • Movimientos fetales reducidos o letargia infantil i llanto débil en la infancia mejorando con la edad.
  • Problemas de comportamiento características: pataletas, comportamiento obsesivo-compulsivo, tendencia a discutir, disconforme, inflexible, manipulador, posesivo y terco (son necesarios 5 o más síntomas).
  • Trastornos en el sueño, apnea.
  • Baja estatura sobre los 15 años para sus antecedentes genéticos (sin tratamiento con hormonas de crecimiento).
  • Hipopigmentación: pelo rubio y piel blanca en compración con la familia.
  • Manos pequeñas (<25% Percentil) y / o pies (<10% Percentil) para su talla.
  • Manos estrechas con el borde del cubito recto (borde exterior de la mano)
  • Problemas oculares (miopía, estrabismo convergente).
  • Saliva espesa y viscosa, con costras en las comisuras de la boca.
  • Defectos de articulación en el habla.
  • Rascar las heridas o autoprovocárselas.

Otros criterios

Las siguientes características no puntúan pero incrementan la certidumbre de un diagnóstico preciso:

  • Alto umbral de dolor
  • Temperatura inestable en la infancia. Sensibles cambios de temperatura en adultos
  • Vómitos escasos
  • Escoliosis o curvatura anormal de la columna
  • Aparición prematura de pelo en pubis y axilas (antes de los 8 años)
  • Gran destreza con rompecabezas
  • Estudios neuromusculares normales
  • Dedos de la mano apuntados

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